Al día siguiente otra carta ... Segunda parte

Estaba sentado en la plaza tomando su café y no se le quitaba de la cabeza el nombre Pedro Vera, abrió la agenda con la lista de nombres que le dió la señora y allí estaba

Se decidió a llamar.

_ buenos días
_ buenos días. 
_ hablo con Pedro Vera?
_ si, el mismo
_ yo soy.... Pi.
Pi.pi.pi

Vaya tela el teléfono.
En realidad realidad no lo había mucho tiempo a al seguir porque llegó la señora con ese empujoncito discreto y le dijo venga que nos vamos
_ venga yo estoy listo ya
_vale dónde tienes el coche aparcado?
_lo he dejado al lado de tu casa no lo he cogido

_vamos hombre no digas que tenemos que ir ahora hasta mi casa venga pues vamos

Tardaré un poco tiempo
aquí te espero
Una vez cogido en el coche tomaron
rumbo a Vianos.

La subida a Vianos es espectacular mente bonita con una mezcla de colores entre verdes y naranjas marrones y ese olor frío.
Y sobre todo la sensación de estar en casa porque en Vianos se hacen amigos y los amigos lo serán por siempre.

Una vez allí dieron un paseo por el pueblo.ella saludaba a casi todos los que se cruzaban con ella.
Comieron al solecito de la Plaza del pueblo, en un restaurante. La comida se alargó con una sobremesa de café y dominó , y alguna que otra copilla
Fue un día muy agradable, tanto que se dijo , aquí hay que volver.

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