YA EN EL BAR QUE HABÍA ABIERTO 1ª PARTE

A punto de entrar en el primer bar que hubiera abierto . paseaban por la calle, empedrada: los protagonistas de esta historia , el sagaz detective y la señora enigmática, ella un tanto preocupada por el contenido de la carta, algo que no paso de largo su compañero - No se , no se , te veo un poco como en otro lugar , le dijo el , dándole un pequeño empujoncito , por decir algo , vamos¡¡ que no midió las fuerzas , no por nada , es solo que ni reparo en eso, que casi la estampa en la pared. Cuando ella se recupero un poco del vaiven le dijo: .no que va¡, estaba solo pensando , ah¡ por cierto mide un poco tus fuerzas que me vas a descalabrar.... - - Disculpa no fue queriendo , solo se me fue un poco la mano - no¡ si yo no lo discuto, supongo que fue sin querer , entre otras cosas porque si hubiera sido queriendo es para ahorcarte, joder¡ que he estado a punto de dar con la cabeza en el suelo, En esta situación hay que decir, un poco tensa, caminaban hasta que vieron un luminoso que tenia toda la pinta de ser un bar, el detective respiro como si le fuera la vida en ello , y pensaba ; - ay que ver que de verdad he estado a punto de empotrarla en la pared, dios mio en que estaría pensando. - Te parece que entremos aquí mismo?, o buscamos otro bar¿? - Aquí nos quedamos , dijo ella, que a ver si me pasa un poco el acelero que tengo, porque vaya tela¡¡, no se en que iras pensando, a lo mejor en que eres Superman¡ - No¡ solo fue un despiste por el que ya te he pedido disculpas, si eso , vamos dejando ya el temita Así estaban las cosas cuando sin mas preámbulos entraron en el bar, que era ademas de bar una pequeña carnicería, cosa que dejo boquiabierto al sagaz. que se repetía a si mismo , en mi vida he visto esto, un bar y carnicería a la vez, en fin yo fiel al refrán "donde fueres haz lo que vieres" no me haré mucho el sorprendido, porque esto parece ser muy normal por aquí. Entraron en el bar y se acomodaron en una mesa rinconera que parecía haber sido hecha a la medida de ambos. era una mesita muy cuca, sobre su tablero un jarrón de color azul chillón con un manojo de flores de plástico , en tonos verdes y amarillos, justo encima de ellos casi rozando sus cabezas una lampara con luz tenue a modo de Quinque, los asientos eran unas pequeñas mecedoras de enea , color marron oscuro y se ajustaban a la mesa a la altura ideal para coger cómodamente la caña de cerveza. Aun no había mucha gente en el bar, pero bueno ellos consideraron la idea de que ya era hora suficiente de tomar algo, en realidad quien lo considero fue ella, que entre el susto y la preocupación estaba en un estado de nervios que ríete de las mujeres de Almodovar. Una vez sentados en las pequeñas mecedoras, exhalaron un suspiro como de alivio. Se les acerco un camarero a la mesa, que en realidad era el hijo del carnicero, cosa que averiguo el detective con la unica pista de haber oido una voz femenina que le dijo - Luis dile a tu padre que prepare dos kilos de chuletillas de cordero, a lo que el camarero respondió. - madre que estoy sirviendo una mesa, déjeme usted en paz un momento. . Que les pongo? - Dos cañas , dijo el detective -Yo quiero una Jarra si tenéis, dijo ella. Se hizo un silencio, mientras el camarero les traía la comanda. Estaban dándole el primer trago a la cerveza, cuando escucharon una voz; . que hacéis? giraron la cabeza para ver de donde provenía y vieron bajo el arco que se anteponía al estrecho saloncito donde estaban las mesas. un arco de piedra que sobresalia de la propia pared a dos hombres... - quienes son , pregunto ella que debido al contraluz, no adivinaba bien quienes eran - no lo se. respondio el detective, no los he visto en mi vida.... -

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