La imaginaciòn
Ya era jueves.
La señora que buscaba el reloj aùn no había llamado, el dia del café era mañana, su imaginaciòn no paraba, quizá no fuera imaginación, vamos a llamarle curiosidad, que dicho sea de paso, esa cualidad era muy de los años, curiosidad por todo, y es que todo era nuevo.
A las 7 menos cuarto sonó el telefono, no estaba en la agencia , guapetona se encargó de todo, anotó todas las disculpas , en realidad, solo llegó a anotar
_ lo siento tuve un contratiempo.
Mientras el paseo se alargaba porque en realidad no sabía muy bien que hacer, inquieto por la cita, que aún desconocia se había confirmado.
_ hola mañana tienes que ir a Alcaraz, por la mañana te cuento, (mensaje en el contestador)
El telefono otro gran invento, que descontrolaria a la abuela,
sonaba en televisión, rapidamente lo cogía, enfadada porque no contestaba nadie, soltaba una retahila de pequeños insultos, colgaba.
Afortunadamente no había muchos telefonos en los programas, llegarian años mejores (telemaratones, concursos....)
El mensaje lo tranquilizó, en cierto modo, aunque ahora le asaltaria la duda del viaje.
Eran dos horas de camino, tampoco demasiado.
Cual sería la hora del café?
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