Una bonita tarde

Era finales de agosto, hacía una bonita tarde, o mejor era una tarde bonita, o que bonita estaba la tarde..... supongo que da igual.
_ buenas tardes,

Con un gesto de complicidad entendieron que cada uno era el que tenía que ser, o el que se suponía que era.

Acercó una silla, de una madera algo pesada, y se sentó frente a ella, un poco por no perderse sus bonitos ojos, y en otra medida, porque era la única opción, dada la proximidad de las mesas.

Un pequeño protocolo, presentaciones, parabienes y otros saludos..... el tiempo justo.

_ igual es una tonteria mia, pero quiero encontrar un reloj,
En realidad ni se si tiene valor, pero para mi es importante.
Saco un sobre del bolso y se lo diò, haciendole un gesto afirmativo, de toma, ( lo hizo porque el detective que no estaba muy atento, bien sea por el cansancio del viaje, o porque se encontraba un poco fuera de juego, se habia quedado en tono contemplativo, alterandose solo con el ruido de la ficha de dominó al dejarla caer en la mesa)
Cogio el sobre y lo abrió, dentro había una foto de un reloj de bolsillo, sin cadena, y una inscripción ilegible, no era una foto muy buena. _ pensó el.

_ Solo me interesa la inscripciòn, bueno. y conservar el reloj ( pareció no muy convincente, en lo de la conservacion)

_He intentado conseguir fotos mejores, pero no lo he conseguido.
El hecho es que quizà solo se pueda ver en el reloj , además de haberlo conseguido yo no te hubiera llamado.
-Es una especie de leyenda familiar.
Alucinado miraba la foto. Como empiezo con esta superpista.

Entre tanto doblaba campanas el reloj de la Torre del Tardòn,
que como bien apunta su nombre, lo hacia de tarde en tarde (temporal),

Mucho o algo le clarificó las ideas la explicaciòn que le dió la dama, que fue ninguna
_ yo te ayudaré, no te preocupes.
La tarde fue impredecible

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